La campaña, avalada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), se presenta hoy en Tarragona

–  Una campaña informativa en los servicios de Endocrinología de los hospitales tarraconenses informará sobre el papel de  la cerveza en las dietas de adelgazamiento

–  Mantener un consumo moderado de cerveza, tomarla tras haber calmado la sed con una bebida no calórica o controlar el aporte de productos hipercalóricos son pautas que se indican en la campaña

–  “La prohibición absoluta de bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, basada en el aporte calórico es poco sostenible para la mayoría de los obesos españoles”, ha indicado el Dr. Alejandro Sanz París

Tarragona, 13 de abril 2011.- Las personas que siguen una dieta de adelgazamiento pueden consumir cerveza de forma moderada sin que, por ello, se comprometa el tratamiento de su obesidad. Esta es una de las conclusiones de la campaña informativa de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y el Centro de Información Cerveza y Salud dirigida a profesionales de la salud y pacientes, en la que se dará a conocer el papel del consumo moderado de esta bebida en el tratamiento dietético del obeso. La información, que se difundirá a través de los principales servicios de endocrinología de los hospitales catalanes, ha sido presentada hoy en Tarragona por su coautor el Dr. Alejandro Sanz París, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

El objetivo de estos manuales es transmitir al paciente obeso una serie de pautas acordes con el tratamiento que le permitan mantener el hábito del consumo moderado de cerveza. El Dr. Sanz París ha indicado que “la piedra angular del tratamiento del obeso es la modificación del estilo de vida (alimentación y actividad física), pero debe estar siempre dentro de unas metas realistas y asumibles para el paciente. En este sentido, la prohibición absoluta de bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, basada en el aporte calórico es poco sostenible para la mayoría de los obesos españoles”.

 El aporte calórico de la cerveza puede variar, pero oscila en torno a las 45 kcal/100 mL de la cerveza tradicional y las 17 kcal/100 mL de la cerveza sin alcohol. Además, como señala el Dr. Sanz, “la cerveza aporta otros principios inmediatos como proteínas y carbohidratos, tiene un alto contenido en minerales y antioxidantes, así como una gran cantidad de vitaminas del grupo B y folatos”.

Papel del consumo de cerveza en el tratamiento dietético del obeso

 En el tratamiento dietético del obeso es ineludible asumir de antemano el más que probable consumo, tan arraigado en nuestra cultura, de bebidas fermentadas por parte del paciente”, ha explicado el Dr. Sanz.  Entre las recomendaciones dirigidas a las personas en tratamiento dietético que se incluyen en los manuales, se aconseja mantener siempre el consumo de cerveza dentro de lo que se define como moderado (2 o 3 cervezas al día para los hombres y 1 o 2 para las mujeres), tomarla tras haber calmado la sed con una bebida no calórica (agua o infusión), intentar sustituirla en la mayoría de los casos por cerveza sin alcohol, ofrecer unas pautas de intercambio calórico para cuando se consuma esta bebida y controlar el aporte de productos hipercalóricos. “Por ejemplo, a la hora del aperitivo es importante evitar alimentos ricos en grasas, que se pueden sustituir por encurtidos como pepinillos, cebolletas, anchoas o piparras”, ha indicado el Dr. Sanz.

Cerveza y composición corporal

 Existen numerosas evidencias científicas que desligan el consumo moderado de cerveza de la obesidad. En esta línea, la investigación Asociación entre el consumo moderado de cerveza tradicional y sin alcohol y la composición corporal[1], realizado por Ana Mª Veses Alcobendas,  investigadora en el Instituto del Frío-ICTAN del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, refleja que un consumo moderado de cerveza no provoca aumento del peso, ni modificaciones en la composición corporal.

 Entre otros parámetros, el estudio analizó la ausencia de variación en el peso, el índice de masa grasa y masa corporal. Igualmente, se llevó a cabo un análisis dietético y de la actividad física realizada por los sujetos en el periodo del estudio y se realizaron mediciones de los pliegues cutáneos y de las circunferencias corporales. Así, las mediciones antropométricas determinaron que el consumo moderado de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, no modifica la circunferencia del brazo, cadera y cintura; y tampoco registraron alteraciones significativas en los pliegues cutáneos.

 Por otra parte, la investigación  Consumo moderado de cerveza. Estudio nutricional e inmunológico en humanos y animales de experimentación[2], realizada en 2002 por la Dra. Ascensión MarcosProfesora de Investigación y Directora del Grupo de Inmunonutrición del Departamento de Metabolismo y Nutrición del Instituto del Frío-ICTAN del CSIC,  además de plantear la teoría de que en adultos sanos el consumo moderado de cerveza durante un mes puede producir un efecto beneficioso, al observarse una mejora en el sistema inmunológico, concluyó que no se producen cambios en el peso, ni en hombres ni en mujeres, como consecuencia del consumo moderado de cerveza durante el periodo de experimentación.

Otras investigaciones

Estudios científicos internacionales han señalado que el consumo de cerveza no se traduce en un aumento de la circunferencia de la cintura. Así, la investigación La cerveza y la obesidad: un estudio transversal[3] publicado en la revista científica European Journal of Clinical Nutrition señala que es improbable que una ingesta habitual de cerveza esté relacionada con un aumento significativo en el índice de masa corporal y en el índice cintura cadera.

Asimismo estas investigaciones apuntan a otros factores, como el estilo de vida sedentario, los hábitos alimentarios incorrectos y diversos componentes genéticos, como la variante DD del gen de la enzima conversora de la angiotensina (ACE)[4], como favorecedores de la obesidad abdominal y señalan su influencia en la composición corporal.

Centro de Información Cerveza y Salud

Desde su fundación en 1998, el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), entidad de carácter científico que promueve la investigación sobre las propiedades nutricionales del consumo moderado de cerveza y su relación con la salud, ha querido dar respuesta a la demanda informativa existente en nuestro país en torno a esta bebida apoyando todas aquellas iniciativas relacionadas con su investigación y proporcionando a los profesionales sanitarios y la sociedad información objetiva y contrastada, bajo la supervisión de los profesionales de la medicina, la dietética y la nutrición que conforman el Comité Científico de esta entidad.

 Para más información:

Silvia Castel/ Bárbara Navarro
91 384 67 54/69 – 609 46 43 45/ 626 611 678
silvia.castel@bm.com
www.cervezaysalud.com[divider]

Asociación entre el consumo moderado de cerveza tradicional y sin alcohol y la composición corporal. 2010. Ana María Veses Alcobendas, Dra. Ascensión Marcos. Grupo de Inmunonutrición. Departamento de Metabolismo y Nutrición. Instituto del Frío, CSIC. Departamento de Fisiología. Facultad de Medicina y Odontología (UPV/EHU).

2 Consumo moderado de cerveza. Estudio nutricional e inmunológico en humanos y animales de experimentación. 2002. Ligia Esperanza Díaz, Dra. Marcela González-Gross, Javier Romeo, Dra. Ana Isabel Vallejo, Dra. Ascensión Marcos. Grupo de Inmunonutrición. Departamento de Metabolismo y Nutrición. Instituto del Frío, CSIC. Departamento de Fisiología. Facultad de Medicina y Odontología (UPV/EHU).

3 Bobak M, Skodova Z, M Marmot. Beer and obesity: a cross-sectional study. Department of Epidemiology and Public Health, International Centre for Health and Society, University College London, UK; and Department of Preventive Cardiology, Institute of Clinical and Experimental Medicine, Prague, Czech Republic. European Journal of Clinical Nutrition (2003) 57, 1250–1253

 4 Pasquale Strazzullo MD y otros. Genetic Variation in the Renin–Angiotensin System and Abdominal Adiposity in Men: The Olivetti Prospective Heart Study. Ann Intern Med. 2003; 138:17-23.