Introducción

La cerveza sin alcohol es una bebida fermentada, de origen agrario, elaborada con los mismos ingredientes naturales de la cerveza tradicional: agua, cebada malteada y lúpulo, a la que se le ha suprimido el alcohol.

La cerveza sin es una bebida altamente hidratante (95% de su contenido es agua), de muy bajo contenido calórico (17 kcal/100ml), que puede formar parte de una dieta equilibrada ya que aporta vitamina B (especialmente ácido fólico), fibra, minerales (silicio, calcio, potasio, magnesio) y antioxidantes naturales.

Según la reglamentación sanitaria, la cerveza sin alcohol es aquella cuyo contenido alcohólico es menor al 1% en volumen. Dentro de las cervezas sin alcohol se podría establecer una diferenciación entre cerveza sin, con pequeñas trazas de alcohol (0,4º y 0,5º principalmente); y cerveza sin tipo cero, que no presenta trazas de alcohol. Las trazas que se encuentran en la cerveza sin alcohol pueden también estar presentes en otras bebidas y en muchos otros alimentos, como es el caso de las frutas maduras, en las que pueden detectarse trazas de alcohol de hasta el 0,6%.

La cerveza sin alcohol contiene los mismos componentes nutricionales que la cerveza tradicional: es fuente de ácido fólico, vitamina que se encuentra en la cerveza sin alcohol en cantidades comprendidas entre 5-60 microgramos/100 ml. Además, la óptima biodisponibilidad de esta vitamina hace que esta bebida sea una de las principales fuentes de folatos. Contiene otras vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina, piridoxina y niacina); aporta fósforo, hasta el 17% de las necesidades diarias y otros minerales como el calcio, magnesio y potasio (con bajo contenido en sodio).