Salud Cardiovascular

Gráfica sobre nuestras referencias bibliográficasNumerosos estudios epidemiológicos han señalado que el consumo moderado de bebidas alcohólicas (un máximo de 30 g/día para los hombres y 20 g/día para las mujeres) tiene un efecto protector sobre la aparición y desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, no todas las bebidas con contenido alcohólico parecen demostrar los mismos efectos. Aunque existen discrepancias, son varios los estudios que han señalado que las bebidas fermentadas de baja graduación (vino, cerveza, cava y sidra), ricas en polifenoles, tienen un mayor efecto protector que las bebidas pobres en estos compuestos.

De hecho, algunos efectos observados, como el aumento de la concentración sérica de HDL colesterol, la reducción del fibrinógeno y la disminución de la capacidad y velocidad de oxidación de las partículas del LDL colesterol, se atribuyen al etanol contenido en estas bebidas, mientras que otros efectos como la reducción de la concentración de las moléculas de adhesión linfocitarias y monocitarias -que dificultan la adhesión de los monocitos al endotelio vascular y, con ello, retrasan su migración al interior del endotelio y la aparición y desarrollo de la arteriosclerosis- se deben al contenido no alcohólico de estas bebidas, principalmente a los polifenoles.

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