El consumo moderado de cerveza puede ser una opción saludable para evitar la deshidratación

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JUL-AGO 2010

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La cerveza consumida por adultos sanos con moderación y responsabilidad puede contribuir a optimizar los niveles de hidratación en nuestro organismo

Gráfica del manual "La hidratación y la cerveza"Ante la previsión de un verano más caluroso de lo normal, según el Centro Europeo de Pronóstico (ECMWF), los expertos recomiendan incrementar el consumo de líquidos para evitar la deshidratación de nuestro organismo. La cerveza consumida por adultos sanos con moderación y responsabilidad puede contribuir a optimizar los niveles de hidratación en nuestro organismo. Esta bebida aporta a nuestro organismo cuando se ingiere, sobre todo, agua (95%) y, además, otras sustancias con un especial interés nutritivo, como vitaminas del grupo B (especialmente, ácido fólico), fibra y minerales (silicio, potasio y magnesio). Así lo explica el Manual de la hidratación y la cerveza, realizado por el presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), Jesús Román Martínez.

El agua es el elemento más destacado del organismo humano y representa el 60% del peso corporal. Las necesidades de agua de cada persona pueden ser variables en función de las diferentes condiciones, como el ejercicio físico o la exposición prolongada al calor. Según Jesús Román Martínez, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, “se ha calculado que las necesidades de ingestión de agua del organismo giran en torno a los 30-35 mL por cada kilogramo de peso y día, lo que equivale a que nuestro organismo necesita una media de entre 2 y 2,5 L de agua cada día”. Esta ingesta debe ser fundamentalmente de agua, aunque existen otras bebidas como zumos, té o cerveza (siempre que se consuma con moderación por adultos sanos) que pueden contribuir a alcanzar los niveles necesarios de hidratación.

La cerveza consumida por adultos sanos con moderación y responsabilidad puede contribuir a optimizar los niveles de hidratación en nuestro organismo

Cuando el organismo se encuentra en un proceso de deshidratación del 2,8% del peso corporal por exposición al calor o tras un ejercicio fuerte, implica una disminución medible de la concentración, del rendimiento físico y de la memoria a corto plazo, con un aumento destacado del cansancio, aparición de dolores de cabeza, así como una reducción del tiempo de respuesta ante estímulos externos. Por este motivo, según explica el presidente del Comité Científico de la SEDCA, “la deshidratación contribuye a poner la vida en peligro en caso de golpe de calor y coexistencia con otras patologías, por lo que no hay que esperar a tener sed, sino que hay que beber poco a poco a lo largo del día y evitar las fuertes pérdidas de líquido”.

La sed es para beber

La sed es un mecanismo fisiológico por el que el cuerpo regula la cantidad de agua que necesita consumir, y el agua es la principal fuente a la que se recurre para calmarla. Sin embargo, “existen factores, como el color, sabor, olor y temperatura de una bebida, muy influidos por preferencias culturales y sociales que contribuyen a la ingestión voluntaria de una bebida”, comenta Jesús Román Martínez.

El consumo de cerveza en España se ha relacionado tradicionalmente con el calor por factores como la temperatura habitual de consumo, que oscila entre 8 y 10 grados, o la presencia en la bebida de una burbuja de pequeño tamaño obtenida tras la producción de gas carbónico en el proceso de fermentación. La manera más común de consumo de cerveza en nuestro país es en frío, junto con comida (tapas o aperitivos) y en cantidades moderadas.

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