El consumo moderado de cerveza puede mejorar la función cardíaca global tras sufrir un infarto

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Marzo 2013

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“Intake of fermented beverages protect against acute myocardial injury: Target organ cardiac effects and vasculoprotective effects” publicado en Basic Research in Cardiology

news38_int3Según la investigación recientemente publicada en la revista internacional Basic Research in Cardiology “Intake of fermented beverages protect against acute myocardial injury: Target organ cardiac effects and vasculoprotective effects”, dirigida por la Dra. Lina Badimón, Directora del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICC) y profesora de Cardiología en el Mount Sinaí School of Medicine de Nueva York, la ingesta moderada de cerveza podría proteger frente a lesiones miocárdicas agudas y favorecer la función cardiaca global.

Para la realización de este estudio, las investigadoras utilizaron una muestra de 30 animales de experimentación a los que se les proporcionó durante diez días, además de una dieta alta en colesterol, unas cantidades de ligeras a moderadas de cerveza (un grupo con 12,5 g de alcohol al día, otro con 25 g de alcohol al día y un grupo al que se les suministró cerveza sin alcohol, además del grupo control que no consumió cerveza). Tras la provocación de infartos estandarizados, los animales continuaron recibiendo la misma dieta durante 21 días.

El consumo moderado de alcohol (10-30 g al día) se ha asociado a un menor riesgo de infarto de miocardio o muerte en estudios en poblaciones con grave riesgo cardiovascular y en pacientes con enfermedades coronarias, por lo que con esta investigación aspirábamos a evaluar si la ingesta de cerveza tradicional y sin alcohol seguía la misma línea. El resultado es que los anima es a los que se les suplementó su dieta con cerveza tradicional (un consumo de leve a moderado) manifestaron menor estrés oxidativo y apoptosis (muerte celular), así como mayor fibrosis reparativa en el corazón y, por tanto, un mejor funcionamiento cardíaco global”, explica la Dra. Lina Badimón, Directora del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICC).

El estudio reveló que 21 días después del infarto, el tamaño de la cicatriz era significativamente inferior en todos los animales alimentados con cerveza

Por otra parte, el estudio ha analizado el efecto de la ingesta de cerveza en la fibrosis reparativa de la cicatriz isquémica del corazón. Así, se reveló un contenido fibrilar dos veces más alto en la formación de cicatrices de todos los animales alimentados con cerveza frente al grupo de control (que no consumió cerveza). “Por lo tanto, podemos confirmar que la ingesta moderada de cerveza puede mejorar la función miofibroblástica, ya que induce la formación del tejido cicatrizal reparativo tras sufrir un infarto”, añade la Dra. Gemma Vilahur, miembro del equipo de investigación.

Veintiún días después del infarto de miocardio, el tamaño de la cicatriz era significativamente inferior en los animales cuya dieta fue suplementada con cerveza tradicional y sin alcohol, frente a los que mantenían una dieta habitual”, concluye la Dra. Vilahur.

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