Elaboración de la cerveza


La cerveza está compuesta por tres ingredientes básicos: agua, cebada y lúpulo; y es el resultado de un complejo y cuidado proceso de elaboración. La malta resulta de la transformación de los duros y vítreos granos del cereal en cebada disgregada y triturable, gracias al proceso de malteado.

Esta etapa tiene como objetivo extraer de la malta las partes útiles para que la levadura pueda fermentar el mosto. Una vez que se ha molido la malta, se mezcla con agua caliente (aproximadamente a 75ºC) en una caldera de cobre, de forma que los almidones contenidos en el cereal se disuelvan en el agua.

En último lugar, la cerveza se enfría a cero grados en unos grandes recipientes; y, dependiendo del tiempo, se obtendrán distintos tipos de cerveza. Tras el filtrado y almacenamiento en recipientes para su trasiego y estabilización, la cerveza es finalmente envasada y preparada para su consumo.



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